Todas funcionan en tu navegador, no guardan nada y no piden correo. Los agentes hacen este trabajo de forma continua; estas te dejan revisar una página a mano.
Genere etiquetas hreflang recíprocas para cada versión idiomática de una página y detecte los fallos que en silencio las dejan sin efecto.
Encuentre los caracteres de ancho cero y las marcas de agua escondidas en el texto pegado y elimínelos.
Escriba reglas de rastreo que los buscadores sí siguen, con su sitemap ya enlazado.
Analice un sitemap en vivo y detecte los errores que dejan páginas fuera del índice.
Vea exactamente qué leen los buscadores y las redes sociales en una página.
Vea cómo se cortarán el título y la descripción antes de publicarlos.
Genere JSON-LD válido para los tipos que los buscadores usan de verdad.
Diga a los asistentes de AI qué es su sitio y en qué páginas confiar.
Descubra si un asistente de AI puede citar su página y qué se lo impide.
Vea su enlace tal y como se verá cuando alguien lo comparta.
Revise si una página se salta niveles, le falta el H1 y qué esquema ven realmente los rastreadores.
Escriba descripciones que caben en el límite de píxeles y se ganan el clic.
Cree URLs de campaña coherentes que no fragmenten su analítica.